La miel y el sirope pueden dejar una capa considerable en la taza medidora. Si la receta indica un peso, añadirlos directamente al bol evita perder parte de la cantidad al trasvasarlos. Las medidas de volumen requieren llenar con cuidado y raspar bien.
Paso a paso
Comprueba la unidad y el producto
Usa la miel o el sirope indicado y comprueba si la cantidad es un peso o un volumen. Los siropes no tienen todos la misma densidad, así que una conversión genérica para el agua no sirve.
Pesa directamente en el bol si puedes
Coloca el bol que recibirá el ingrediente en la báscula y pon la tara a cero. Vierte despacio al acercarte al peso deseado y espera a que deje de caer antes de leer. No apoyes el envase en el bol ni en la báscula durante la pesada.
Para volumen, usa un utensilio de medida
Llena la taza o cuchara medidora correspondiente hasta la marca o a ras del borde. Deja que el sirope espeso se asiente para que los huecos grandes de aire no alteren la cantidad. No amontones miel por encima del borde de la cuchara salvo que la receta pida expresamente una cucharada colmada.
Vacía bien el utensilio
Raspa la medida con una espátula flexible para incorporar todo el contenido a la preparación. Si pesas en otro recipiente y queda mucho adherido, comprueba cuánto has transferido realmente. No enjuagues la medida sobre el bol salvo que ese líquido ya esté incluido en la cantidad medida de la receta.

Miel cristalizada o difícil de verter
Si la receta pide miel líquida, calienta suavemente un recipiente cerrado adecuado en agua templada hasta que se fluidifique, siguiendo las indicaciones del envase. No pongas un recipiente de plástico inadecuado sobre calor directo. Calentar facilita que se vierta; no es motivo para cambiar la cantidad de la receta.
