Una jarra graduada deja espacio para que el líquido se estabilice por debajo del pico. Lee la escala con la jarra apoyada en una superficie nivelada, sin sujetarla en el aire ni mirarla desde arriba. Comprueba las unidades antes de llenarla, porque puede tener varias escalas.
Paso a paso
Elige un tamaño y una escala adecuados
Usa una jarra cuya graduación permita medir bien la cantidad que necesitas. Elige mililitros o la escala de tazas de la receta y comprueba la capacidad de esas tazas. Para cantidades muy pequeñas, usa una cuchara medidora.
Llena sobre una superficie nivelada
Apoya la jarra en plano y vierte más despacio al acercarte a la marca. Deja que desaparezcan las burbujas o la espuma cuando sea posible. No inclines la jarra hacia ti para calcular la cantidad.
Lee a la altura de los ojos
Baja los ojos hasta el nivel del líquido y compáralo con la marca. Si el líquido es transparente y la superficie forma una curva, lee la parte inferior de la curva. Añade o retira un poco hasta alcanzar la cantidad necesaria.
Vierte la cantidad medida
Vierte en el bol o la cazuela y deja que la jarra escurra lo suficiente. Si usas una cuchara medidora, mantenla horizontal y llénala hasta el borde, sin que el líquido forme un abultamiento por encima.

Espuma, líquidos espesos y ajustes de la báscula
Los ingredientes espumosos o muy espesos resultan más difíciles de medir en una jarra. Si la receta indica un peso, puede ser más fácil pesarlos. No des por hecho que el modo de mililitros de la báscula sirve igual para aceite, sirope y nata: puede basarse en una conversión para el agua. Las cucharas de mesa corrientes no son medidas fiables.

