La levadura química y el bicarbonato sódico ayudan a que las masas suban, pero son ingredientes distintos. El bicarbonato necesita un ingrediente ácido en la receta; la levadura química ya contiene un componente ácido. Cambiar uno por el mismo número de cucharadas del otro puede alterar la subida, el sabor y el color.
Paso a paso
Lee la etiqueta
Comprueba si pone levadura química o bicarbonato sódico, también llamado bicarbonato de sodio. No intentes identificar un polvo blanco sin etiqueta probándolo ni haciendo una prueba de efervescencia en la cocina. Sustitúyelo por un ingrediente claramente etiquetado.
Mantén la combinación de la receta
Algunas recetas usan ambos porque varían las necesidades de acidez y de subida. Respeta los ingredientes y cantidades indicados, incluidos los ácidos, como el yogur o el suero de leche.
Mide cantidades rasas
Usa el peso indicado o una cuchara medidora rasa, deshaciendo los grumos pequeños si hace falta. Reparte bien entre los ingredientes secos salvo que la receta siga otro orden. Un copete sobre el borde añade una cantidad extra incierta.
Mezcla y hornea en el orden previsto
Precalienta el horno y prepara el molde antes de mezclar la masa. La levadura química de doble acción reacciona al mezclar y de nuevo con el calor, pero la receta puede necesitar que hornees enseguida. Respeta cualquier reposo previsto sin añadir uno por tu cuenta.

Poca subida o sabor amargo
Comprueba la fecha y las instrucciones de conservación, la cantidad medida y el horno antes de añadir más impulsor. Demasiada levadura química o bicarbonato puede dar mal sabor o hacer que la masa suba y después se hunda. Si no tienes el producto adecuado, usa una fórmula de sustitución probada; el bicarbonato no sustituye a la levadura química en proporción uno a uno.
