Cómo marinar carne cruda con seguridad

La marinada aporta sabor, pero el ácido, la sal y las especias no hacen que la carne cruda sea segura para comer. Mantenla en la nevera y decide antes si necesitas reservar una porción limpia para servir. Así evitarás que los jugos crudos lleguen al plato terminado.

Paso a paso

  1. Reserva primero la porción para servir

    Mezcla la marinada en un bol limpio. Si una parte será aliño o salsa final, pásala a otro recipiente limpio antes de introducir carne cruda. Guarda en la nevera la salsa reservada si es perecedera.

  2. Usa un recipiente adecuado y tapado

    Pon carne y marinada en un recipiente alimentario que no reaccione con la marinada, o en una bolsa alimentaria estanca. Colócalo en una bandeja que recoja posibles fugas y guárdalo por debajo de los alimentos listos para comer en la nevera.

  3. Marina en la nevera

    Mantén la nevera a 4°C (40°F) o menos y respeta la receta y los plazos de conservación del alimento. Dale la vuelta con utensilios limpios si hace falta. El hecho de estar en marinada no alarga su conservación segura.

  4. Separa la manipulación del crudo y del cocinado

    Saca la carne para cocinarla y desecha la marinada usada que no necesites. Usa un plato y utensilios limpios para lo cocinado. Si vas a utilizar la marinada usada como salsa, llévala a ebullición fuerte antes de servir; resulta más sencillo usar la porción limpia reservada.

Una porción limpia de marinada separada del pollo crudo que se está marinando.
Imagen de JustRecipes

Pinceles y marinadas ácidas

Un pincel que ha tocado carne cruda puede contaminar un bol de salsa limpia. Separa los utensilios del crudo y del servicio. Una marinada ácida prolongada puede dejar la superficie demasiado blanda o firme sin ablandar toda la pieza. Cocina la carne hasta alcanzar la temperatura interna segura para ese tipo de carne; marinar no sustituye esa comprobación.

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