Cómo colar una salsa

Colar permite retirar tallos de hierbas, pieles o pequeños grumos que no deben quedar en la salsa. Antes de elegir el colador, piensa en lo fina que la quieres. Presionar con fuerza los sólidos contra la malla puede convertir un líquido transparente en un puré turbio.

Paso a paso

  1. Elige el colador adecuado

    Usa un colador grueso para hierbas y verduras grandes, o uno de malla fina para una salsa más lisa. Para un filtrado muy fino, utiliza un filtro limpio apto para alimentos según la receta. Comprueba que resista la temperatura del líquido.

  2. Apóyalo sobre un recipiente amplio

    Coloca el colador de forma estable sobre un cuenco o una jarra resistente al calor y con capacidad suficiente. Su base debe quedar por encima del líquido recogido. Ponlo todo sobre una superficie firme antes de verter.

  3. Vierte pequeñas cantidades

    Espera a que la salsa muy caliente deje de burbujear antes de manipularla. Añádela con un cucharón o viértela con cuidado, dejando espacio en el colador para que no rebose. Aparta las manos y la cara del vapor.

  4. Deja escurrir o presiona según el plato

    Deja escurrir un caldo transparente sin forzar el paso de los sólidos. Para una salsa de verduras lisa, puedes presionar suavemente con una cuchara para recuperar más pulpa si ese es el resultado deseado. Pasa la salsa a una cazuela limpia para terminarla si hace falta.

Salsa colada por un colador de malla fina bien apoyado sobre un cuenco resistente al calor.
Imagen de JustRecipes

Malla obstruida y grumos persistentes

Remueve con suavidad o cuela tandas más pequeñas si la malla se atasca. Forzar el líquido a través de un colador inestable puede provocar un derrame. Colar puede eliminar algunos grumos, pero no quita el sabor a quemado ni hace seguro un alimento que no lo es. Desecha los huesos y tallos no comestibles retenidos, en lugar de triturarlos de nuevo con la salsa.

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