El pollo crudo y sus jugos pueden llevar bacterias a manos, tablas y alimentos que ya no se cocinarán. Organiza la preparación para mantener separados los ingredientes limpios y lava el material que toque el pollo antes de volver a usarlo. Lavar aves crudas es innecesario y puede salpicar alrededor del fregadero.
Paso a paso
Prepara primero los ingredientes limpios
Lava y corta las verduras de ensalada antes de manipular pollo, o usa una zona limpia aparte. Mide los condimentos en recipientes pequeños para no tocar los botes comunes después del pollo crudo. Mantén el pollo refrigerado hasta prepararlo.
Contén los jugos crudos
Abre el envase sobre una bandeja o tabla reservada para carne cruda. No enjuagues el pollo. Si secas la superficie, usa papel de cocina desechable y tíralo enseguida sin tocar comida limpia.
Lávate las manos y limpia el material
Tras tocar el crudo, lávate las manos con agua y jabón al menos 20 segundos. Lava tablas, cuchillos y superficies tocadas con agua caliente y jabón. Después desinfecta cuando corresponda con un producto apto para contacto alimentario, siguiendo la etiqueta. Limpia primero, sin limitarte a pasar desinfectante sobre restos visibles.
Sirve con utensilios limpios
Pon el pollo cocinado en un plato limpio y usa utensilios limpios. Comprueba con un termómetro alimentario que alcance 74°C (165°F). Aleja los envases y utensilios del crudo del plato terminado.

Contactos menos evidentes
Grifos, teléfonos, tiradores y botes de especias pueden recibir bacterias de manos que han tocado pollo crudo. Limpia lo que hayas tocado durante la preparación. Los guantes no sustituyen lavarse las manos ni cambiar de tarea con higiene. No extiendas jugos crudos con una bayeta que después pases por el resto de la cocina.

