Cómo lavar y cortar puerros

La tierra suele quedar entre las capas del puerro, donde no llega un aclarado rápido por fuera. Abrirlo antes de lavarlo permite que el agua entre. Seca los trozos limpios si vas a rehogarlos en vez de añadirlos directamente a una sopa.

Paso a paso

  1. Retira las raíces y las hojas duras

    Corta la base con las raíces y retira las capas exteriores dañadas. Conserva las partes tiernas blancas y verde claro para el plato. Las puntas verde oscuro pueden ser duras; úsalas solo si lo indica la receta, por ejemplo en un caldo que luego se cuela.

  2. Abre el puerro a lo largo

    Ponlo sobre una tabla estable y pártelo por la mitad a lo largo. Si necesitas trozos enteros, abre solo lo suficiente las capas superiores para lavarlas, manteniendo intacta la parte necesaria.

  3. Aclara entre las capas

    Sujeta el puerro abierto bajo el grifo con agua fresca y separa las capas con los dedos. Revisa las uniones de las hojas, donde se acumula tierra. Si ya está cortado, mueve los trozos en un cuenco con agua limpia y sácalos, dejando la tierra en el fondo. Repite con agua limpia si hace falta.

  4. Escurre y corta por igual

    Escurre o seca con pequeños toques. Apoya las mitades por el lado plano y córtalas a lo ancho con el grosor que pida la receta. Separa brevemente los trozos para comprobar que no queda tierra antes de cocinar.

Capas de puerro separadas para aclararlas bajo el grifo.
Imagen de JustRecipes

Puerros con tierra o demasiada agua

Al verter todo el cuenco en un colador puedes echar la tierra del fondo sobre los puerros. Saca los trozos del agua. Antes de rehogarlos, deja escurrir el exceso para que la sartén no se llene de líquido nada más añadirlos.

Volver a las guías de cocina