El remojo hidrata las alubias secas antes de cocerlas. No las cocina ni elimina la necesidad de aplicar el calor adecuado, especialmente en el caso de las alubias rojas. Este método de remojo nocturno en la nevera resulta útil si puedes prepararlas el día anterior.
Paso a paso
Revisa y aclara
Extiende las alubias secas en una bandeja y retira piedras, restos y alubias visiblemente dañadas. Acláralas en un colador. Consulta las instrucciones del paquete para esa variedad.
Cubre con abundante agua fría
Pon las alubias en un cuenco grande o un recipiente apto para alimentos. Añade agua suficiente para que sigan cubiertas al hincharse y deja espacio para que aumenten de volumen. Tapa el recipiente.
Remoja en la nevera
Refrigera durante al menos 8 horas, o más si lo indica el paquete. Mantén las alubias sumergidas. No hace falta dejarlas toda la noche sobre una encimera cálida si tienes nevera.
Escurre y empieza la cocción adecuada
Desecha el agua del remojo y aclara las alubias. Pásalas a una olla con agua nueva y sigue el método de cocción apropiado para esa variedad. No las comas ni las pruebes solo porque se hayan ablandado durante el remojo.

Las alubias rojas necesitan un hervor intenso previo
Las alubias rojas contienen una lectina que puede causar enfermedad si están crudas o poco cocidas. Tras el remojo, deben hervir a borbotones en agua nueva durante al menos 30 minutos y después seguir cociéndose hasta quedar tiernas. Una olla de cocción lenta no sustituye esa fase de hervor. Las alubias de bote ya están cocidas y no necesitan este remojo.

