Los gramos expresan masa; los mililitros y las tazas expresan volumen. En las recetas solemos llamar peso a la masa. Una taza de harina y una de miel ocupan el mismo volumen, pero no pesan lo mismo. Para convertir necesitas una referencia del ingrediente concreto.
Paso a paso
Lee la unidad y el estado del ingrediente
Comprueba si la receta indica gramos, mililitros, tazas o cucharas. Fíjate en palabras como compactado, tamizado, fundido o picado. Describen lo que vas a medir y pueden cambiar considerablemente una medida de volumen.
Usa una báscula cuando se indique un peso
Pon un bol en una báscula colocada sobre una superficie nivelada, selecciona la unidad y pulsa la tara para ponerla a cero. Añade el ingrediente hasta alcanzar el peso indicado. El peso del bol no debe incluirse.
Usa el recipiente adecuado para medir volumen
Utiliza utensilios graduados en lugar de una taza de beber o una cuchara corriente. Comprueba qué medida de taza o cuchara usa la receta, sobre todo si procede de otro país.
Convierte solo con una referencia que corresponda
Elige un conversor para ese ingrediente y su estado de preparación. Comprueba la capacidad de taza que utiliza y el sentido de la conversión. Una referencia para arroz seco no sirve para arroz cocido; una referencia para azúcar compactado no sirve automáticamente para azúcar echado sin apretar.

Por qué pueden no coincidir las cifras
Una misma taza admite distintas cantidades de harina según cómo la llenes. El modo de líquidos de la báscula puede dar por supuesta una densidad concreta; no significa que los mililitros de cualquier líquido equivalgan al mismo número de gramos. Si la receta ya ofrece una cantidad fiable en gramos, úsala en lugar de convertirla a tazas y después otra vez a gramos.

