
Pasta e Fagioli vegana
Sopa italiana vegana de alubias y pasta con tomate y hierbas

Saltear consiste en cocinar rápidamente en una sartén caliente con poca grasa, moviendo los ingredientes para favorecer la evaporación y un ligero dorado, sin llegar a freírlos. Esta técnica permite preparar verduras tiernas pero crujientes, tiras de carne doradas y los sofritos aromáticos con los que comienzan muchas salsas.
Al comparar recetas de salteados, lo más útil es fijarse en la textura que se pretende conseguir: un acabado seco y dorado, un resultado jugoso y cubierto de salsa, o una preparación en la que el salteado es solo el primer paso antes de cocer a fuego lento u hornear.
Las recetas de salteados suelen emplear ingredientes cortados en trozos pequeños y uniformes, para que se hagan por dentro antes de que se doren demasiado por fuera. La sartén debe estar lo bastante caliente para que la humedad se evapore deprisa. Así se favorece el dorado y se evita que las verduras queden apagadas y blandas.
El salteado se sitúa entre pochar y freír. Para pochar se utiliza un fuego más suave, con el fin de ablandar los ingredientes sin que tomen color; al freír suele emplearse más grasa y se busca una costra más marcada. Muchas recetas combinan estas técnicas: primero se pocha la cebolla y después se sube el fuego para saltear champiñones o carne picada hasta que se evapore el líquido y desprendan todo su aroma.

Sopa italiana vegana de alubias y pasta con tomate y hierbas

Salchichas italianas guisadas con lentejas verdes y tomate

Rape español en salsa de tomate, vino blanco y azafrán

Pastel de pollo y puerros con champiñones y hojaldre

Tostadas crujientes con tinga de pollo, crema y lechuga

Solomillo de cerdo marcado con salsa cremosa de Dijon y estragón
Opte por un salteado seco si busca que los ingredientes se doren y queden sueltos, como ocurre con los champiñones laminados, la carne picada o las verduras que no deben apelmazarse. Estas recetas suelen indicar que se cocine por tandas, porque una sartén demasiado llena retiene el vapor.
Elija un salteado al que después se añade salsa si quiere integrar todos los ingredientes: salteados al wok recubiertos de una salsa brillante, salsas preparadas con los jugos dorados de la sartén o curris rápidos que comienzan con una base de ingredientes aromáticos salteados. En estos casos, el orden es fundamental. Los ingredientes se saltean según la humedad que desprenden y el calor que necesitan; los líquidos se incorporan cuando ya se ha conseguido el dorado.
Si la receta incluye ingredientes delicados, como ajo o especias molidas, fíjese en qué momento deben añadirse, ya que pueden quemarse en una sartén muy caliente.

Estofado de jabalí y setas braseado con vino tinto

Salchichas de cerdo guisadas con pimientos, cebolla, tomate y albahaca

Espaguetis romanos con Pecorino Romano y pimienta negra

Guiso mexicano de carne picada y patatas con tomates y especias

Chili de pavo con alubias rojas, tomate, lima y cilantro

Salsa cremosa de salchicha de cerdo sobre biscuits de suero de leche

Fuente de hummus con aceite de oliva especiado, pita y verduras

Guiso de verduras estilo tajín con garbanzos, tomate y albaricoques

Bol burrito de verduras con frijoles negros, pimientos y aguacate

Sopa de quinoa con tomate, alubias negras, maíz dulce y lima

Pimientos rellenos con ternera picada, arroz y salsa de tomate

Guiso brasileño de gambas cocido a fuego lento en leche de coco y tomates
Una sartén amplia facilita la evaporación, un aspecto esencial al saltear. El acero inoxidable resulta útil cuando se quieren aprovechar los jugos dorados para preparar una salsa. Una sartén antiadherente puede ser práctica para pescados delicados, huevos o glaseados pegajosos, aunque normalmente dora con menor intensidad. El hierro fundido conserva bien el calor, pero puede alcanzar temperaturas muy altas, por lo que exige controlar bien el fuego.
Por lo general, basta con una espátula fina de metal o una cuchara de madera. Si no tiene una sartén grande, puede usar un wok para preparaciones similares a un salteado, sobre todo con ingredientes pequeños, aunque no se comporta igual en todos los tipos de cocina. Sea cual sea el recipiente, calentarlo antes de añadir el aceite ayuda a evitar que los alimentos se peguen y favorece un dorado rápido.
Si los alimentos quedan pálidos y acuosos, probablemente la sartén esté demasiado llena o poco caliente. Deje espacio entre los ingredientes, aumente el fuego o cocine por tandas. Si se queman por fuera antes de hacerse por dentro, los trozos son demasiado grandes o el fuego resulta excesivo para ese ingrediente. Córtelos más pequeños o baje el fuego y alargue ligeramente la cocción.
Otro error frecuente es echar a la sartén ingredientes húmedos, recién sacados del frigorífico o todavía mojados tras lavarlos. El agua de la superficie enfría la sartén y genera vapor. Seque bien los ingredientes cuando quiera dorarlos y añada las salsas una vez conseguido el color deseado.
El tiempo de cocción permite distinguir los salteados rápidos de las recetas en las que esta técnica es solo el primer paso de una cocción más larga. El grado de dificultad también orienta: algunos salteados son sencillos, mientras que otros exigen controlar bien el fuego, cocinar por tandas y añadir los ingredientes en rápida sucesión.

Sopa de pollo y puerro con ciruelas pasas en caldo ligero

Ponche de ron caribeño con zumos de lima, piña y naranja

Carne picada mexicana con patatas, guisantes y tomate

Tortitas de cangrejo a la sartén con Old Bay y alioli de limón

Pollo con Calvados, manzanas y salsa de nata doble

Bolitas de masa frita cubiertas de miel caliente y avellanas

Cazuela de mariscos con gambas, mejillones y pescado blanco

Estofado provenzal de ternera braseado lentamente con vino tinto y aceitunas
Son técnicas muy parecidas. Ambas requieren fuego fuerte y mover los ingredientes, pero la cocina al wok suele ser muy rápida y realizarse a temperatura intensa. El salteado es una técnica más amplia y suele hacerse en una sartén grande.
El ajo se quema enseguida en la grasa caliente. Muchas recetas lo incorporan después de pochar la cebolla o poco antes de añadir los líquidos, para que aporte aroma sin quemarse.
No. Para saltear basta una pequeña cantidad de grasa, que ayuda a transmitir el calor y evita que los alimentos se peguen. Si busca una costra crujiente propia de una fritura, normalmente necesitará otra técnica.
Consiste en añadir un líquido a la sartén caliente para desprender los restos dorados adheridos al fondo. Esos jugos concentrados aportan sabor y pasan a formar parte de la salsa.
Utilice fuego fuerte, corte las verduras en trozos del mismo tamaño y cocínelas poco tiempo. Si llena demasiado la sartén o cocina a fuego bajo, se formará vapor y las verduras se ablandarán antes.
Según cuándo se incorporen los líquidos y cuánto se llene la sartén, un salteado puede quedar dorado y sin salsa, o bien jugoso y brillante. Si presta atención a estas indicaciones al leer una receta, podrá elegir la que mejor se adapte a su sartén, a su ritmo y a la textura que busca.

