Cómo cocer lentejas sin que se deshagan

Las lentejas enteras pueden conservar su forma en ensaladas, mientras que las rojas partidas se ablandan y deshacen de forma natural en sopas y dal. Elige la variedad según la textura que busques. Un hervor suave se controla mejor que uno fuerte.

Paso a paso

  1. Revisa y enjuaga

    Retira las piedrecitas o restos y enjuaga las lentejas secas. Las variedades habituales no suelen necesitar remojo. Mide el líquido según la variedad y la receta y utiliza una cazuela con espacio para que aumenten de volumen.

  2. Lleva a ebullición y baja el fuego

    Añade las lentejas y el líquido en el orden de la receta. Cuando hierva, baja a un hervor suave y constante. Remueve de vez en cuando y comprueba que el fondo no se quede seco.

  3. Prueba varias lentejas

    Empieza a comprobar antes de que termine el tiempo orientativo. Para una ensalada, el centro debe estar tierno, sin un núcleo duro y harinoso, y la piel debe mantenerse entera. Para un dal o un puré, sigue hasta conseguir la textura blanda deseada.

  4. Escurre o aprovecha el líquido

    Escurre el exceso de líquido si el plato requiere lentejas sueltas, o consérvalo para una sopa. Añade vinagre o limón cuando lo indique la receta, normalmente una vez tiernas, y ajusta el punto de sazón.

Lentejas enteras que conservan su forma junto a lentejas rojas partidas, cocidas y más blandas.
Imagen de JustRecipes

Lentejas deshechas o que siguen duras

Las lentejas partidas no conservan la misma forma que las enteras. Un hervor fuerte o seguir cociendo después de que estén tiernas puede deshacer también las enteras. Las lentejas viejas y un líquido ácido pueden retrasar el ablandamiento; no te guíes solo por el reloj. Las de bote ya están cocidas y normalmente solo necesitan el último paso de la receta.

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