En la cocción por absorción, el arroz absorbe una cantidad medida de líquido mientras la tapa retiene el vapor. Cada variedad y producto necesita cantidades y tiempos distintos. Empieza por las instrucciones del envase o una receta para ese arroz, sin aplicar una proporción única a todos.
Paso a paso
Mide el arroz y el líquido correctos
Comprueba si la receta parte de arroz seco, enjuagado o remojado y prepáralo así. Mide el líquido indicado. Usa una cazuela con espacio para que el arroz aumente de volumen y una tapa que ajuste bien.
Lleva a ebullición y tapa
Combina los ingredientes en el orden indicado. Cuando el líquido hierva, baja a un hervor suave y tapa. Evita que hierva con fuerza y el agua con almidón se desborde.
Deja la tapa puesta
Cuece durante el tiempo orientativo del producto sin remover ni levantar la tapa a menudo. Hacia el final, comprueba brevemente si hace falta. Si los granos siguen duros y la cazuela está seca, añade un poco de agua caliente, tapa y continúa a fuego suave.
Deja reposar y suelta los granos
Cuando el arroz esté tierno y haya absorbido el líquido, retira del fuego y deja tapado durante el reposo indicado. Suelta suavemente los granos con un tenedor, sin aplastarlos.

Arroz húmedo, pegado y sobras
Si está tierno pero muy húmedo, revisa para la próxima tanda la cantidad de líquido y el ajuste de la tapa. No mezcles el arroz quemado del fondo con el resto. Sirve enseguida. Enfría rápidamente las sobras en pequeñas porciones dentro de recipientes poco profundos, idealmente en 1 hora, y refrigera. No las dejes enfriar lentamente en una arrocera apagada ni en una cazuela profunda.

