Cómo preparar guindillas frescas

Las guindillas varían mucho de picor, incluso dentro de una variedad. Las membranas interiores contienen buena parte de la capsaicina que provoca ardor. Quitarlas junto con las semillas puede reducir el picante, pero no vuelve suave cualquier guindilla.

Paso a paso

  1. Prepara las manos y la zona de trabajo

    Lava y seca las guindillas. Usa guantes aptos para alimentos, sobre todo con variedades muy picantes. Mantén las manos lejos de la cara, los ojos y las lentillas durante toda la tarea.

  2. Quita el pedúnculo y abre la guindilla

    Corta el pedúnculo. Para aros, corta transversalmente la guindilla entera. Para tiras o dados, ábrela a lo largo y deja las mitades con la cara cortada hacia arriba.

  3. Retira las membranas si hace falta

    Raspa las semillas y las nervaduras claras interiores con una cucharilla si la receta pide menos picante. Apoya la guindilla en la tabla y raspa alejándote de los dedos.

  4. Corta y limpia

    Gira las mitades con la piel hacia abajo, corta tiras y después dados si necesitas. Traslada con un utensilio. Lava tabla, cuchillo y cuchara con agua caliente y lavavajillas, quítate los guantes con cuidado y lávate las manos con agua y jabón.

Manos con guantes retirando la membrana interior de una guindilla partida por la mitad.
Imagen de JustRecipes

Cuánto picante añadir

Sigue la variedad y la cantidad de la receta cuando puedas. Si puedes ajustar el picante de la salsa, empieza con menos y añade más cuando la mezcla esté lo bastante cocinada para probarla sin riesgo. No te frotes los ojos tras lavarte; pueden quedar restos. Evita tocar el móvil o los tiradores mientras preparas guindillas.

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