Las guindillas varían mucho de picor, incluso dentro de una variedad. Las membranas interiores contienen buena parte de la capsaicina que provoca ardor. Quitarlas junto con las semillas puede reducir el picante, pero no vuelve suave cualquier guindilla.
Paso a paso
Prepara las manos y la zona de trabajo
Lava y seca las guindillas. Usa guantes aptos para alimentos, sobre todo con variedades muy picantes. Mantén las manos lejos de la cara, los ojos y las lentillas durante toda la tarea.
Quita el pedúnculo y abre la guindilla
Corta el pedúnculo. Para aros, corta transversalmente la guindilla entera. Para tiras o dados, ábrela a lo largo y deja las mitades con la cara cortada hacia arriba.
Retira las membranas si hace falta
Raspa las semillas y las nervaduras claras interiores con una cucharilla si la receta pide menos picante. Apoya la guindilla en la tabla y raspa alejándote de los dedos.
Corta y limpia
Gira las mitades con la piel hacia abajo, corta tiras y después dados si necesitas. Traslada con un utensilio. Lava tabla, cuchillo y cuchara con agua caliente y lavavajillas, quítate los guantes con cuidado y lávate las manos con agua y jabón.

Cuánto picante añadir
Sigue la variedad y la cantidad de la receta cuando puedas. Si puedes ajustar el picante de la salsa, empieza con menos y añade más cuando la mezcla esté lo bastante cocinada para probarla sin riesgo. No te frotes los ojos tras lavarte; pueden quedar restos. Evita tocar el móvil o los tiradores mientras preparas guindillas.

