El papel bien ajustado ayuda a desmoldar bizcochos y dulces de bandeja sin grandes pliegues en los lados. Lee primero la receta: algunos necesitan paredes engrasadas; otros se apoyan en un molde sin engrasar para subir.
Paso a paso
Comprueba el molde y el papel
Usa el tamaño y tipo de molde indicados y papel apto para horno sin superar su temperatura máxima. El papel encerado no sustituye al papel de horno. Engrasa solo las zonas que pida la receta.
Ajusta una base redonda
Traza el contorno de la base sobre el papel y recorta el círculo. Coloca las marcas de lápiz hacia el lado que no toca la masa. Recorta hasta que quede plano. Añade una tira alrededor de los lados solo si se indica.
Forra un molde rectangular
Corta una tira que cubra la base y dos lados opuestos. Un pequeño sobrante puede servir para levantar el bizcocho si procede. Añade otra tira cruzada si hay que cubrir los demás lados y marca los pliegues de las esquinas para que el papel no se amontone en la masa.
Revisa antes de llenar
Si la receta lo permite, fija el papel con un poco de mantequilla o aceite debajo. Comprueba que quede plano y no pueda tocar una resistencia. Vierte la masa con cuidado y nivélala sin arrastrar el papel.

Arrugas y moldes especiales
Recorta o dobla el exceso en vez de dejar grandes montones en las esquinas. No supongas que todos los moldes con tubo central o para bizcochos de ángel, hechos con claras, se deban engrasar y forrar; sigue su preparación específica. Deja que el bizcocho se asiente y enfríe el tiempo indicado antes de levantarlo por el papel. Si pesa mucho, sujeta también la base.

