Cómo enjuagar la quinoa

La quinoa puede tener una capa superficial amarga de saponinas. El aclarado elimina los restos antes de cocinar, aunque muchos paquetes ya vienen prelavados. Los granos pequeños necesitan una malla más fina que un escurridor de pasta.

Paso a paso

  1. Lee primero el envase

    Mide la quinoa en seco. Comprueba si está prelavada y sigue las instrucciones del fabricante. No des por hecho que toda quinoa necesita un remojo largo.

  2. Elige una malla lo bastante fina

    Pon unos pocos granos secos en el colador para comprobar que no se caen y añade el resto. Hazlo en tandas si el colador es demasiado pequeño.

  3. Aclara moviendo los granos

    Ponla bajo agua corriente fresca y remueve suavemente con los dedos limpios o una cuchara para que el agua llegue a todos los granos. Sigue las instrucciones del envase.

  4. Escurre y pasa a la olla

    Deja salir el agua y vierte la quinoa en la olla. Usa una cuchara para recoger los granos pegados a la malla. Añade el líquido medido según la receta; no calcules la cantidad a partir del peso de la quinoa mojada.

Quinoa aclarada escurriendo en un colador de malla fina.
Imagen de JustRecipes

Granos que se escapan o se pegan

Los agujeros del escurridor de pasta suelen ser demasiado grandes. Usa un colador fino o fórralo con una tela fina, limpia y apta para alimentos. Evita tirar granos al fregadero. Escurrir bien reduce el agua de aclarado que queda, pero la quinoa mojada no vuelve a equivaler a una medida en seco.

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